Begin the Beguine [ESP]

In 2011 I started my personal and professional transformation. Was then when I started my blog to share my thoughts about how I was transitioning into that new me. I called my blog ‘El principio de Peter’ (Peter principle). Peter stated that the tendency in most organizational hierarchies is for every employee to rise in the hierarchy through promotion until they reach the levels of their respective incompetence (wikipedia). In that moment in time it represented perfectly my feelings about my professional career. I was also tempted to use the Dilbert’s principle as a reference, in which Scott Adams states that companies tend to systematically promote incompetent employees to management to get them out of the value stream, but at the end Peter got the honor.

Anyway, that blog got lost when the spanish version of blogspot closed. I never kept my notes and after several attempts looking into my old hard drives and laptops nothing came through. Lucky for me last weekend I found the Wayback Machine, where some of the pages of my lost blog were archived. This Delorian of the Internet brought back to me my own old thoughts, and with them a good opportunity to retrospect about my growth, if any.

Here I share the rescued pieces of my blog. They are in spanish. I’ll translate them when I am in a less convulsive moment.

Corasón partio 

[27.01.2012] Hoy ha sido un dia de sensaciones y emociones contrapuestas. El éxtasis y la pena se unían en un momento en el que quería haberme centrado exclusivamente en el éxtasis y su mero disfrute.

Hoy realizaba mi primera charla-taller sobre Agile en representación de los alumnos del postgrado y de la comunidad Agile-Barcelona. Ambas agrupaciones me vienen aportando enormes dosis de satisfacción personal y profesional por lo que el hecho de poder transmitir mis ideas en su nombre era para mi un enorme honor que me llenaba de satisfacción.

Tambien hoy, de madrugada, fallecía mi tio-abuelo. “the quiet Man”. Ya sumaba sus 94 años y ya en estas sus últimas semanas todo él fué apagándose hasta entrar en un estado de coma irreversible. Era inevitable el desenlace y sólo era cuestión de días, u horas.

La llamada a primera hora de mi padre confirmando el triste final me ha sumido en un estado mezcla de pena y serenidad, la familia por fin descansaría. De pronto surgió en mi cabeza un pensamiento culpable, egoista y culpable, que lleva repiqueteando entre mis pensamientos a lo largo de toda la jornada. El entierro era hoy a las 18h en Ciudadela de Menorca lo cual implicaba reservar vuelos, avisar a empresa y clientes, cancelar compromisos…. Uff! En ese momento mi mente sólo podía visualizar la sesión de Agile que empezaba a las 19h y yo en una isla cumpliendo con mi compromiso moral para con la familia. Se puede ser peor energúmeno?

Al rato todavía yo en el coche de camino al trabajo hablé con Sandra, con mi hermano y de nuevo con mi padre. Ninguno de ellos había logrado encontrar vuelo disponible para llegar al entierro. Que desastre! Que desastre? Otra vez la idea de la sesión volvía a tomar forma en mi cabeza… Habia intentado cumplir con la familia pero el destino me lo estaba impidiendo. No estaba en mis manos hacer nada al respecto y por contra se reabría claramente la opción de hacer la tan esperada presentación. Dios! Estaba engañandome a mí mismo…

Para más inri mi hermano al fín logró encontrar billete e ir al entierro en representación de la familia de Barcelona. El resultado final había sido redondo. Dentro de mi estaba satisfecho por no haberme visto obligado a cancelar mis planes. La visión de mí mismo como despreciable egoista tomaba de nuevo forma en mi cabeza. Me doy asco!

Al final la sesión ha sido un éxito, aunque quede mal decirlo uno mismo. Los asistentes han disfrutado, se ha generado una amena dinámica de grupo, se ha generado debate y planteado preguntas en la fase final. Ha sido una verdadera gozada por el acto en sí y por haber compartido escenario con Jaume, compañero y casi-amigo al que tengo en alta estima y admiración.

El subidón de la dinámica en tiempo real y el hecho de hablar en público ha mantenido mi mente concentrada durante las casi 4 horas que nos ha tomado la preparación, realización y cierre del evento. Ya de camino a casa los sentimientos de culpa han vuelto a ocupar su sitio. Que lamentable visión de mí mismo! Mi hermano me dice que es absurdo pensar así, pero así soy yo.

Perdona Concu, et recordaré per molts anys… Fins que m’arribin a mí els dies senils i desmemoriats.

Petons des de aquí baix,

Soy un Fracaso… Soy el Ave Fenix

[14.02.2012] De un tiempo a esta parte vengo comentando y compartiendo con todo el mundo mi renovada filosofía de trabajo y de vida. La gente me escucha y se alegran por verme tan mejorado que cuesta creerselo. Gracias a muchos estoy girando el rumbo de un barco que se dirigía irremediablemente a los arrecifes de la desesperación. No deja de ser jocoso que aquellos con quien comparto mi renovada visión se sorprendan cuando lo primero que les digo es que les hablo desde el fracaso. Pero es la pura verdad.

En todos mis años de experiencia, entendiendo experiencia en el sentido más amplio de la palabra, he colaborado con muchos haciendo lo que dictaban unos pocos. Y haciendo y siguiendo las pautas dictadas casi siempre se llegaba al mismo punto sin retorno. Quien dijo Fracaso?

El Fracaso siempre es relativo y siempre depende de su infinidad de matices. Para un proveedor de servicios puede ser no facturar la totalidad de las horas de sus empleados. Para un cliente puede ser que su proyecto no cumpla los plazos o el presupuesto establecidos. Para los usuarios, casi siempre ellos se llevan la peor parte, en el mejor de los casos será que el producto entregado no funcione exactamente como ellos venían necesitando y en la inmensa mayoría de las veces lo entregado les obligue a trabajar de forma diferente y más costosa sin entender por qué su empresa ha gastado un alto porcentaje de su presupuesto de TI en crear semejante monstruosidad.

Yo he sido y me he sentido parte de esos fracasos. Parte implicada, parte afectada y parte incendiaria. Digo incendiaria y me viene a la cabeza la imagen de una vivienda calcinada por el fuego… que mejor escena para representar la idea de fracaso. La parte afectada siempre será el edificio y los inquilinos y vecinos, es decir, las personas y el producto o servicio. La parte implicada siempre será el equipo de bomberos (que gran foto para evidenciar lo que realmente debe ser un Equipo) es decir, aquellos que trabajan y colaboran para minimizar las pérdidas materiales y evitar las personales, a sabiendas que en ocasiones pondr’an su vida en peligro y aun as’i no sea posible. Y la parte incendiaria… pues eso, todo aquel y aquello que ha originado la catástrofe.

La peor parte de toda la escena es que en ocasiones, la mayoría de ellas si hablamos de TI, los tres personajes o roles se entremezclan de forma cuanto menos perversa. Las personas que han provocado el lio son los mismos que deben currarse el rescate, alguien dijo horas extras? y casi siempre acaban siendo ellos mismos los afectados y víctimas del atentado acabando repletos de hollín y en ocasiones carbonizados.

Todo eso soy yo. Aún en proyectos que han sido celebrados como éxitos empresariales, allí ha habido fracaso. Fracaso como gestor, fracaso como proveedor, fracaso como persona. Y eso culpe. Y esculpe. Y te hace ser mejor, doy fe! Pero Señores, debo decir que ya tengo suficiente fe acumulada. No quiero ni puedo seguir fracasando.

Me he carbonizado tanto y tan adentro que ahora sólo me queda renacer y renovarme. Las brasas ya se están apagando y entre las cenizas empieza a abrirse paso lo que parece ser un esplendido ejempla de Ave Fénix..!!

Espero estar a la altura de mis propias expectativas, que no son pocas..!!

Contratos Ágiles (con Topping de Confianza)

[24.02.2012] La primera vez que oí hablar de contratación ágil pensé: “Eureka, por fin algún mecanismo para formalizar acuerdos de colaboración coherentes entre empresas y trabajadores”, pero No! Se trataba de mejorar la relación laboral entre clientes y proveedores.

La verdad es que no estaba nada mal. Cualquier mejora desde la coherencia sobre cualquier modelo de relación ha de ser siempre bienvenida, pero si esa mejora se realiza desde un mero formalismo, documento, clausulas, burocracia,… realmente no estaríamos cambiando nada, o cuanto menos no lo estaríamos haciendo desde un enfoque ágil.

El único problema es que el concepto de contrato, ya sea con clientes, proveedores o trabajadores, es de por sí poco afín a la filosofía ágil y puede conllevar una implicación de pérdida de eficiencia (Waste o Muda).

El contrato (contractus) nace como artefacto del Derecho Romano para formalizar lo que hasta entonces se había gestionado mediante simple acuerdo (conventio) o pacto (pactum). Concretamente [wikipedia dixit]: El pacto fue paulatinamente asimilándose al contrato al considerar las acciones el instrumento para exigir su cumplimiento. El contrato se aplicó a todo acuerdo de voluntades dirigido a crear obligaciones civilmente exigibles y estaba siempre protegido por una acción que le atribuía plena eficacia jurídica.

Obligaciones y Protecciones? Crimen y Castigo? digamos que poco ágil suena… y si eso lo llevamos al terreno de las personas y de los trabajadores el nivel de desamparo puede ser atroz. O al menos, en la mayoría de los casos, la relación Win-Win brillará por su ausencia.

Mi foco y objetivo profesional han sido siempre las personas, ya sean usuarios de los sistemas que he ayudado a diseñar o miembros de los equipos con lo que hemos creado dichos sistemas, llegando en ocasiones a sobreponer la supervivencia del equipo y sus métodos de trabajo sobre cualquier otro objetivo, ya fuese de proyecto o corporativo.

Mi visión del problema es clara (no se si correcta) y se centra en la falta de confianza. A mayor nivel de confianza menor debería ser el mecanismo de auto-protección y viceversa. Entonces, como solucionamos el problema? Pues creando relaciones de confianza, que fácil no? Pero la confianza no se gana reduciendo tarifas ni planteando plazos inviables ya que la calidad tiene un precio y todos los implicados deben tener esa visión compartida y si esa visión reza que dicha calidad es innegociable mejor que mejor.

La confianza se gana caminando juntos, fracasando juntos, aprendiendo las lecciones juntos y volviendo a caminar juntos. Eso implica total transparencia, implica un alto grado de madurez, implica inspección y medición, y implica capacidad de adaptación. Mucha implicación y mucho compromiso son las bases para lograr el éxito… y en eso estamos!

Quieres generar confianza? Crees que se puede confiar en tí? Pues ponle huevos… La próxima vez que firmes un contrato como proveedor, ya seas empresa o trabajador, entrega también tu carta de dimisión firmada diciendo: “Cuando usted valore oportuno que nuestra relación profesional no está aportándole valor solo deberá ponerle fecha a esta carta, Gracias”

Yo lo haré la próxima vez, mi padre lo hizo… y no le fue mal.

11 años, 10 meses y 1 día

[08.03.2012] Cierto es que la cifra suena a condena, pero cierto es que no siempre fué así.

Mañana abandono Aventia, la compañía en la que he crecido profesional y personalmente, tras casi 12 años de colaboración y relación contractual. 12 años de experiencia acumulada, aunque en ocasiones esos años han sido unos pocos meses de experiencia repetidos varias veces.

Hoy me siento liberado, en parte, y acongojado, en otra gran parte. Me he lanzado al precipicio en busca de una rama que me sustente antes de estamparme al fondo del barranco. Eso sí, deberá ser una rama ágil.

Al confirmarse el acuerdo me fallaron las piernas y me faltó el oxigeno durante todo el día. El vértigo y el pánico se apoderaron de mí: “Que has hecho, tontolaba?”, “Tenias un buen salario y un contrato fijo, no te podias conformar con eso?”

La verdad es que No, hacia tiempo que eso ya no era suficiente. Hacia meses que me habia hecho una promesa cual propósito de Fin de Año: “Deberás cambiar (a mejor) tu situación profesional antes de los 40″… y para eso no quedaba demasiado tiempo!

Ahora creo sufrir cierto Síndrome de Estocolmo. Podría decir que me identifico con mis captores y que comparto sus planteamientos, pero eso no puede ser más absurdo ya que aquí el único captor que ha existido he sido yo mismo. Son muchas las emociones vividas en estos 12 años, emociones encontradas en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separe. Pero No, no he podido esperar a la crónica de esa muerte anunciada.

Debo agradecer a todas las personas con las que he colaborado más o menos estrechamente, a aquellos con quienes ha habido un alto nivel de consenso y coherencia, a aquellos con quienes ha habido confrontación y enfoques contrarios, a aquellos con quienes he compartido sesiones maratonianas de trabajo, ya sea desarrollando, resolviendo bugs, confeccionando propuestas, vendiendo ideas, integrando aplicaciones, verificando su funcionamiento o mejorando el mundo. Todas habeis hecho posible este momento, pero sobretodo sois tres los máximos responsables, y no os podré estar nunca suficientemente agradecido:

El Grandísimo Javi Gómez. No fuiste otro que tú quien puso luz en un momento en que todo planteamiento profesional parecía no tener coherencia alguna. Pusiste luz ágil y fuiste capaz en poco más de una hora de dar forma a todas aquellas dudas existenciales que no logré descifrar por mi mismo en años.

La comunidad @agileBCN. Diós, que derroche de proactividad y altruismo! Como podía existir tanta gente dispuesta a compartir su tiempo para formar y echar una mano a aquellos que estabamos cerca ávidos de sentido común y buenas prácticas.

El postgrado #PMA del BES LaSalle, con todos sus maestros y alumnos a cual con mayor valía profesional y personal. Pura sabiduría enlatada, como decía Albaladejo. Vosotros habeis sido en última instancia (last but not less) quienes habeis logrado dar forma definitiva a todas mis inquietudes.

Bye, Bye Aventia… Hello World!

El Coach Llorón (The Crying Coach)

[19.06.2012] El mundo está loco, o al menos eso dicen. Siendo más exacto diremos que la gente que anda por el mundo está loca. Dile nervios, dile timidez, dile soberbia, dile orgullo, dile como lo quieras llamar pero cada uno vivimos y percibimos la realidad de formas bien dispares.

Ahí está la gracia dirán algunos. Menudo lío dirían los amantes de lo binario. Cada uno debe encontrar su media naranja dirán los más soñadores. Yo no se que diría. Sólo sé que hubo un momento en que quise ayudarlos a todos.

De pequeño pretendía ayudarlos a levantarse, pero era yo quien siempre acababa por el suelo repleto de arañazos, o pretendía separarlos y pasaba a ser yo quien acababa lleno de moratones. De adolescente intentaba ayudarlos a estudiar, pero hubiese sido mejor tener a alguien que me ayudase a mí para evitar ir de Septiembre en Septiembre. En la pubertad era el amigo de ellas, su hombro y sparring, y que siempre acababa presentando a los buitres de mis amigos cuando quien realmente necesitaba un empujón, una copa y un traductor simultáneo era un servidor.

Ahora pretendo mostrarles el camino. Yo vi el camino correcto hace apenas siete meses. Realmente, verlo lo que es verlo, lo vi hace ya un par de años, pero hace siete meses me puse a caminarlo cual Labordeta por las Españas. Todas las piezas del rompecabezas encajaban al instante lo que no había sido capaz de ensamblar en años. Todo tomaba sentido, todo era coherente y todo era extremadamente simple de entender, a la vez que complejo de demostrar.

Y aquí estoy yo pretendiendo ejercer de Coach, aunque el palabro no me apasiona, para ayudar en esta ocasión a profesionales y equipos a lograr sus metas haciendo foco en las personas. 

Aquí cerca, cuando oímos hablar de Coach pensamos en psicólogos, lo cual no está del todo desencaminado de adonde pretendo llegar. En el mundo anglosajón también se trataría del aquí nombrado Entrenador…y de repente a todos nos viene a la cabeza la imagen de Josep Guardiola como el jefe o yerno que querríamos tener. En mi caso, sin desmerecer los logros y estilo de Pep, me quedo con Joe Palermo (1926 – 2012), entrenador de fútbol americano a nivel universitario durante 57 temporadas… 57 temporadas nada menos!!!… y de quien me quedo con una frase que usó cuando en cierta ocasión le preguntaron por su trabajo: “Mi labor es hacer que estos 48 chicos lo den todo por el nombre impreso en el pecho de sus camisetas y no por el nombre que muestran detrás”… es decir: Equipo, Equipo y Equipo!

Esa también será mi respuesta y mi objetivo.

Volviendo a mí, debo decir que hace muy poco, en una sesión de trabajo y aprendizaje en la que practicábamos estilos de Coaching salió una conclusión que me sorprendió: “El Coach debe ofrecer distancia”. Dios, espero no interpretarlo como me temo! Justamente llevo media vida intentando acortar distancias en todos los terrenos de mi vida personal y profesional, y justamente ahora en esta tarea tan personal e intensa no puedo permitirme ofrecer distancia cuando de salida lo daré todo por acortarla y tender puentes y lazos de confianza.

No dejo de darle vueltas ¿la distancia es el problema o es parte de la solución? En mi caso debo reconocer que es inviable partir con dicho distanciamiento y mucho menos generarlo desde cero. Hay personas que inician una relación con el muro de protección activado y, a medida que avanza y madura dicha relación van desarmando la muralla para mostrarse tal como son. En mi caso no se hacerlo así, soy lo que ves, tan simple o tan complejo, tan interesante o lamentable… What You See Is What You Get! Por tanto me muestro vulnerable desde el primer momento pero la experiencia me ha demostrado que esa vulnerabilidad aparente se torna rápidamente en una herramienta poderosa.

Los contras, que haberlos haylos, son justamente el motivo del título de estos párrafos, tal vez la ausencia de distancia me ubica en una posición muy cercana al problema, llegándolo a hacer mío, lo cual en ocasiones puede dificultar las posibilidades de dislumbrar una solución de forma objetiva. Y de ahí que sus penas sean mis penas… y que si tu lloras yo lloro!

Hoy, ya peinando algunas canas y apenas unas pocas no-canas, sigo aflorando lágrimas en las escenas finales de cualquier película de Disney que veo con mis hijas. Y si se trata de un melodrama mejor la veo sólo para que no me veas en tal lamentable estado. Por lo tanto, si lloro por Simba… no lo haré por ti?

Quiero verlo en positivo y considerar que ese exceso de proximidad me permite percibir sensaciones relativas al problema que no percibiría de otra manera. Tal vez me equivoco pero es lo que soy, y no creo estar a tiempo de cambiarme.     

Para lo que sí que me ha servido es para reforzar la importancia de conocerse a uno mismo antes de pretender ayudar a los demás!

P.S: Estas lineas pretendieron ser el boceto de lo que podría ser la introducción de mi primer libro pero siempre pequé de escueto y nunca supe desarrollar una idea más allá de las dos caras del folio, como mis malas notas en filosofía me demostraron hace ya mucho tiempo.  

Nota Ágil: Por ahora el proyecto queda alojado en el fondo de mi BackLog (a nivel de W en MoSCoW) pero cuando publique el libro seréis los primeros en saberlo 😉

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